REALIDADES
SOBRE EL LIDER ESTATAL DEL PAN
Bueno, a veces es un poco difícil empezar un tema que a un
servidor le parece cursi, vergonzoso y hasta cierto punto visto
con revanchismos que solo dañan a nuestro terruño.
Un servidor, dentro de sus opiniones en columna, ha criticado muchas
veces al PRI por el hecho de que su “hegemonía partidista
“en Quintana Roo no ha permitido una equidad política
real y pluripartidista. En esta ocasión y porque la verdad
también me merece una critica a su cúpula estatal,
hablaremos algo acerca del PAN en nuestra entidad.
Actualmente el PAN lo dirige un Chetumaleño. Nombre: José
Hadad Stefano.
Don José Hadad Stefano es miembro de una conocidísima
familia de comerciantes de Chetumal del que tengo el honor de decir
que nuestras familias a través del tiempo, siempre hemos
sido amigos de toda la vida. Mis compañeros generacionales
de la familia Hadad Stefano son Manuel y Félix (+), con el
primero aun mantengo una muy buena amistad y con el segundo, fuimos
amigos hasta su final.
Algunas
veces también he comentado que nosotros los Chetumaleños
somos entes parecidos a aquellos cangrejos de la famosa cubetita.
Nos comemos unos a otros. Y no solo eso sino que, estando todos
adentro de la misma “cubetita” no solo no dejamos que
alguien aspire y obtenga algo sino que entre todos los demás
nos encargamos de que no “suba” el que haya logrado
llegar a asirse del borde y lo jalamos para que caiga nuevamente.
Don
José Hadad Stefano fue, dentro de su carrera política,
miembro distinguido del PRI en Chetumal al igual que casi todos
los actuales “distinguidos opositores al tricolor”.
El PRI, siempre fue el único camino local viable para que
los chetumaleños “figuren” políticamente
hablando, es mas, don José Hadad Stefano llegó a ser
dentro de su partido de origen (PRI) Secretario de Finanzas del
otrora partidazo.
Por
equis o be motivo, don José Hadad Stefano abandona las filas
de su partido-madre y de golpe y porrazo se viste de azul “brincando”
su mentalidad de “original izquierda” a “recalcitrante
derecha” como si se le diera una vuelta a cualquier tortilla.
Eso
no es malo, a lo mejor ya con el tiempo encima, don José
Hadad Stefano “se dio cuenta” de que andaba en el camino
equivocado. Lo que sí es malo y no solo para el sino para
todos los chetumaleños priistas y los panistas, perredistas,
convergentes, anexos y similares etc en su mayoría de procedencia
priista, “vean” como “sus enemigos potenciales
y mortales” a los demás Chetumaleños sean estos
del partido que fueren. Eso si es malo y deleznable. Hasta inculto
diría yo.
Don
José Hadad Stefano se opone al cargo que, cuando menos teóricamente
hablando, ya se le dio hace unos días al chetumaleño
don Manuel Conde Jr. Manuel Conde Medina al igual que don José
Hadad Stefano son Chetumaleños metidos a la política
local desde hace algún tiempo y creo que ambos, sin distinción
de apellidos u orígenes, merecen avanzar en sus carreras.
No sabemos realmente el porqué don José se opone férreamente
al nombramiento virtual de delegado federal de fonatur-Q.Roo que
decayó en la persona de un chetumaleño, tan chetumaleño
– insisto - como don José y como un servidor.
La
“oposición” de don José es tal que está
pidiendo a su Comité Ejecutivo Nacional de su partido que
“para terminar con esta polémica es mejor que nos envíen
un fuereño mas y de preferencia chilango” ¡hágame
usted el maldito favor!
Hace
unos días fue relevado del cargo de delegado de una dependencia
federal el Ing. Escamilla, Chetumaleño también ampliamente
conocido en nuestro medio.
El Ing. Escamilla llevaba la friolera de 12 años como delegado.
Estoy de acuerdo en que, por ser ya demasiado tiempo, el cambio
del Ing. Escamilla ya era sano para su dependencia y para sí
mismo. En lo único que no estoy de acuerdo es que en su lugar,
don Felipe Calderón nos haya enviado a un ilustre desconocido
tal y como don José Hadad Stefano “pide” se nos
envié algo parecido y/o peor a Fonatur-Q.Roo.
Un
servidor, alejado (pero no desconectado) hace ya algún tiempo
de Chetumal, ha aprendido que el localismo y/o nativismo a ultranza
nunca fue bueno para Quintana Roo. Yo creo que en Quintana Roo,
independientemente de los chetumaleños, todos los Quintanarroenses
de buena cuna, cepa, y arraigo, debemos luchar para que los puestos
de delegados federales en Quintana Roo se den en gente del patio,
gente del patio que si no es conocida en nuestro rumbo al menos
lo sea conocida en algún otro rumbo local, ya sea residente
o nativa. Lo que ya no debemos permitir es que gente de fuera nos
venga a desplazar en nuestra propia tierra. Lo que no debemos permitir
es que por cuestiones personales un Quintanarroense “haga
hasta lo imposible” porque otro Quintanarroense no obtenga
una “promoción federal” como es el caso de don
José Hadad Stefano con don Manuel Conde Medina. Lo que tampoco
debemos seguir permitiendo es que por diferencias político-personales
no solo evitemos el ascenso de un coterráneo sino que, en
el colmo de la vergüenza, hasta le pidamos al Presidente Calderón
que nos envíe a un fuereño con tal de decir: “ni
para ti ni para mi” tal y como rige el clásico ejemplo
de la famosa, insisto, “cubetita de cangrejos chetumaleños”.
Que
me disculpe mi aun amigo don José Hadad Stefano pero creo
que no tiene razón.
No
es posible que, escudándose en principios partidistas”
(que tanto daño le han hecho a nuestro país), don
José Hadad Stefano se comporte de ésta misma manera.
Reciba don José Hadad Stefano una total desaprobación
personal – para esta ocasión - de un servidor.
Gracias
a dios, las decisiones respecto a Fonatur son cupulares. Las negociaciones
de los partidos políticos a nivel cupular están fuera
del alcance de los revanchismos vanos que tanto nos dañan
entre nosotros.
A
veces el PAN no mira su propia cola: sus representantes en la también
vergonzante undécima legislatura “de mayoría
opositora” hacen hasta lo imposible para que otro chetumaleño
– ese sí – un sinvergüenza, ande como Juan
por su casa pavoneándose y burlándose de los Quintanarroenses
en general por todas las tracaladas hechas entre él y sus
secuaces, sí, le atinó usted, me refiero a Joaquín
Hendricks Díaz. En éste triste caso, don Joaquín
Hendricks Díaz es “defendido a capa y espada”
por los diputados tanto priistas como panistas (no nombro a los
convergentes porque éstos son mas priistas que el mismo PRI)
encabezados por la tristemente celebre Patricia Sánchez por
cierto, enemiga acérrima de don José Hadad Stefano.
Que
tristeza da ver que un Chetumaleño “pida” al
centro, que un fuereño venga a ocupar un puesto ya predestinado
para otro Chetumaleño solo por “defender a su partido,
el PAN” bajo el principio de que “estamos en sexenio
panista y necesariamente, así sean fuereños, los panistas
deben ocupar todos los puestos federales”.
A lo mejor don José Hadad Stefano, sintiendo ya pasos en
la azotea, pretende amarrar desde ahorita una delegación
federal que en su persona se convertiría en una patente de
corzo. Veremos
Joaquín
Córdova González. Playa del Carmen, Q. Roo 23 de Febrero
de 2007
|